LA GRAVE SITUACIÓN DE LA MALARIA EN VENEZUELA

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PRONUNCIAMIENTO DE LA SOCIEDAD PARASITOLÓGICA VENEZOLANA SOBRE LA GRAVE SITUACIÓN DE LA MALARIA EN VENEZUELA

Desde la Sociedad Parasitológica Venezolana queremos manifestar nuestra más honda preocupación por la actual crisis que atraviesa la salud pública en Venezuela y en lo particular, por la alta incidencia de casos acumulados de malaria en el país. Una situación que se ha venido intensificando significativamente en los últimos cinco años cuando la casuística de malaria se ha triplicado con registros actuales cercanos a los 150.000 casos acumulados (hasta agosto 2016) y con una proyección anual de 350.000 casos, de acuerdo a data oficial no divulgada.

Sin embargo, conocemos existe un significativo sub-registro que determina que si bien las cifras oficiales para el año 2015 fueron de 136.402 casos, cálculos alternos sugieren un número real cercano al millón de casos. Es conocido que la principal fuente de casos esta focalizada en el estado Bolívar (~80%) y asociada a minería descontrolada, siendo el proyecto del Arco Minero una nueva causa potencial promotora de malaria. El actual foco de la epidemia no solo impacta a todo el país, incluyendo regiones donde la malaria ya había desaparecido (ejemplo: Miranda, Vargas), si no que comienza a afectar (casos importados) zonas fronterizas con Brasil, Guyana y Colombia.

No nos equivocamos en aseverar que esta es la peor epidemia de malaria en los últimos 75 años en Venezuela, lo que contrasta con las tendencias actuales de descenso o incluso de eliminación de la malaria en el continente americano. Irónicamente, Venezuela fue ejemplo y modelo de salud pública cuando en 1961 la Organización Mundial de la Salud declaró a Venezuela como el primer país en el mundo en eliminar esta parasitosis. Algo alcanzado gracias a la campaña sanitaria modelo liderada en 1936 por el Dr. Arnoldo Gabaldón, fundador y primer Presidente de la Sociedad Parasitológica Venezolana. Dicha campaña se caracterizó por un alto nivel técnico, profesional, y una mística, honestidad y constancia admirables. Con preocupación hemos visto que la organización que llevó a cabo todas estas actividades (primero la Dirección General Sectorial de Malariología y Saneamiento Ambiental, hoy Dirección General de Salud Ambiental) ha sido progresivamente disminuida, limitando su eficacia y operatividad, y abandonando su carácter original preventivo.

Esto ha hecho que viejas y nuevas parasitosis y arbovirosis se hayan igualmente intensificado (dengue, chikungunya, Zika, leishmaniasis, Chagas, entre otras). Pero quizás lo que más nos mueve a expresarnos públicamente es conocer que la disponibilidad actual de medicamentos anti-maláricos (para prevención y tratamiento) en el país se ha agotado, lo que aumenta nuestra preocupación e incertidumbre, puesto que prevemos un agravamiento de la situación, incluso la aparición de muertes relacionadas con la malaria en los próximos días. Aun mas, conocemos que ante la escasez de los medicamentos de primera línea contra Plasmodium falciparum, se ha iniciado la administración de drogas no sugeridas en ningún esquema terapéutico a nivel mundial (Pirimetamina asociada a Sulfas), revelando el grave deterioro del programa y el consecuente riesgo del incremento adicional de la mortalidad de los pacientes afectados con esta especie de parásito.

Ante la grave situación actual, la Sociedad Parasitológica Venezolana hace un llamado a las autoridades de salud en el país y aconseja en primer lugar, una rápida atención al problema de los medicamentos, que pasa por aceptar de manera urgente la ayuda internacional que permitirá disminuir la epidemia y lo más importante evitar muertes. Finalmente, reiteramos nuestra disposición para aportar en la discusión y análisis de acciones que en el corto y mediano plazo puedan revertir la tendencia de la malaria en Venezuela.